domingo, 1 de abril de 2012

ELENA MEDEL (del poemario - TARA)



EN TIEMPO DE DESOLACIÓN
                                        San Ignacio de Loyola


No haré mudanza. Debe ser un error: yo nunca me
     equivoco. Lo repito en voz alta, mi voz arremetiendo
     contra las habitaciones. Tampoco
la escaramuza vive en los libros que si lloro
crecerán con fortaleza, botón de sol, espalda a lo nocturno.
     Propina vertical, mi vida pequeñita en un reinado:
junto a las farolas, en las papeleras, tras los semáforos de
     todas las ciudades,
hay mujeres bilingues, sólo ante los desconocidos, mujeres
      con el pecho vacío que lloran en las fiestas,
porque quieren.

martes, 6 de marzo de 2012

Historia Ancestral

Esta ha sido la historia de tu vida:
un sin saber a dónde, un continuo extravío,
un entramado inmenso, una insatisfacción
refugiada a la sombra de tus lamentaciones.
En esa encrucijada que te dejaron como herencia.
El mero acontecer de unos ancestros
aferrados al aire que respiras.
A la contemplación de aquel paraje desolado,
interminable, capaz de quitarle las ganas a cualquiera
y que en lo más íntimo
 ha marcado el legado de tus días.
Un sin saber por qué a pesar de todo
te ocurren estas cosas:
éstas inclinaciones marginales éste
no despertar a la conciencia
-clavado como estás- en esa espera inútil.
Esta es la historia de tu sangre recibida:
 aquella que no podrá satisfacer
la soledad perpetua en la que habitas.

                                                                                    Txiki Medina

domingo, 4 de marzo de 2012

RUA DOS DOURADORES (Adrián Gonzalez da Costa)

Una persona amable me ha invitado
en un bar conocido a la cerveza
más triste de mi vida, pura lágrima.

Joven, casado en breve, con oficio
prometedor y con salud de hierro,
hacía planes para meses próximos,
hablaba sobre el hijo que tendría,
sobre la casa que iban a comprar.
En la forma de hablar podía verse
que se creía dueño del futuro
-al menos, de su parte de futuro-
y por creerlo solo, ya era así.

al otro lado de la mesa, yo
le escuchaba , callando, desde lejos.
O mejor, le escuchaba imaginando
qué pasaría con su vida toda
-con su hijo, su casa su mujer-
si de pronto estallara algún desastre.

Quiera el Señor la dicha concederme
de ver mis manos siempre como hoy:
sin nada que llevar de un lado al otro.
Con esa forma de entender la vida.

jueves, 1 de marzo de 2012

EMBOSCADA




Compulsivamente

rechazaba elementos de disuasión.



Administraba temores

en diáfanos atardeceres.



El tiempo para el era un arma de dos filos.



En la complicidad de la noche

su obsesión le conducía

a descubrir la locura

de su propio devenir.



Estratégicamente colocado

aguardaba el resultado.



Su corazón iba hilvanando

presagios de deseo y de tormenta.



Cumplida la derrota

el regreso se hacía mas incierto.



Desde su castillo de juguete

acumulaba estrategias,

afilando sus armas y poemas

en otra batalla perdida como todas.

                                                                                  Txiki Medina

Figura atropellada

QUE ME DEJEN (a los presos y presas de la carcel de Pamplona)


Quiero que me dejen como estoy, ya se lo he dicho no se cuantas veces, que me dejen en paz.

Ya se que la ley de penitenciarías dice otra cosa, que 20 años y un día no son nada y a mi se me han pasau volando.

A la calle nó Sr. Director que ahí afuera la cosa está jodida y con el tiempo uno se acostumbra. Apiádese de mi que tengo la condena por los suelos, además aquí se está tan calentito, a pensión completa y sin pagar un duro; si voy a echar de menos ésta comida rancia, la habitación de 6 metros cuadrados y al compañero ese que ronca.

Ya sabe usted ahí afuera como está la vivienda, si aquí con 4 botes de pintura y un rodillo dejamos esto reluciente, ni cárcel nueva ni gasto inútil, si además aquí vivimos a dos pasos del centro.

Quiero que me dejen en la cárcel, que eso de cumplir la condena es una cosa abstracta y lo de la libertad, es un invento del gobierno para tenernos embobados.

Y menos ahora que el funcionario ese jovencito me ha tirado los tejos y la cosa promete.

Si aquí dentro tengo todo lo que quiero, sobre todo la sombra y el patio tan bonito y sus garitas, las ventanas enrejadas para que no nos roben, las manualidades, las chapuzas, “el costo”, “la farropa” y el bis a bis con nuestros pensamientos.

Ya se que el de la 113 me la tiene jurada pero sé que en el fondo es un bendito, además le hice un favor cargándome a su perro, no hacía mas que meter las narices en todo y joderme el caballo.

Se imagina Sr. Director lo que me espera ahí afuera: el ruido, el estrés, las malas compañías, volver a las andadas, el consumo, el vicio, la perdición, el infierno, la condenación eterna. Aquí ya sabe que Dios bien que nos acogerá en su gloria.

Con lo tranquilito que se está aquí vagabundeando, ¡Qué trabaje su padre o la guardia civil!, con el cariño que le estoy cogiendo a esto, a los funcionarios tan dispuestos, a los colegas que vinieron aquí porque no tenían otra cosa mejor que hacer.

Escuche Sr. Director y por las sagradas piedras de ésta institución ¡no me suelte, que luego me acostumbro! quiero que me dejen, que me dejen respirar –con el moreno, con el marrón o con la rubia- pero que me dejen aquí en la cárcel, en la cárcel de Pamplona.





domingo, 19 de febrero de 2012

RECADO DE ESCRIBIR (Vicente Gallego)

De que forma explicarte que por ti
lo he hecho ya casi todo, renunciar a las otras.
Renunciar a las noches en que ellas
en torno a mi giraban, como giran las noches
como todo giraba en aquel tiempo hermoso
que juré retener para siempre.
Como gira el deseo al que he vuelto la espalda
como también a veces la mirada
se gira hacia esos días
que por ti he convertido en mi vieja leyenda.
De que forma explicarte que por ti me he desdicho.
los amigos de entonces se sonríen al verme,
ya no me hablan.
Misoledad de siempre
ni siquiera el aichool me sabe como antes
y he perdido también mi destreza en el baile.
De que forma explicarte, sin que lo entiendas mal
que hasta la juventud
me va volviendo ya la espalda, que por ti
lo he hecho ya casi todo
excepto aquello que juzgabas tan fácil
que me pediste tanto
sin que nunca supiera entender tu ilusión.
El poema de amor que por fin te dedico
y que tal vez oculten estos versos
que no sabrán en nada parecerse
a los que tu soñaste.
Un poema de amor, verdadero sin trampas
sin palabras hermosa.